6 de junio de 2010

Canadá




Es francamente sorprendente encontrar más de 70 explotaciones vitícolas en un país conocido mundialmente por la duración y el rigor de sus inviernos. Sin embargo, se cultivan más de 8000 ha de viñas en cuatro de sus provincias: Ontario, Columbia Británica, Nueva Escocia y Quebec. Además, los canadienses consumen más vino per cápita que los estadounidenses. Las cuatro quintas partes de los vinos vendidos en Canadá son blancos. 

Muy pocos saben que Canadá es el mayor productor de Icewine, el vino de hielo, muy escaso, blanco y dulce. Cada año, entre comienzos de noviembre y finales de diciembre, la temperatura desciende a -17°C en Ontario y Columbia Británica, y congela la uva tardía en la vid. Los granos se prensan cuando están duros como piedras. Las cepas preferidas para este vino de hielo son la riesling y el híbrido blanco de piel gruesa llamado vidal. 

En Canadá, los vinos de calidad están en deuda con la Vintners Quality Alliance, un sistema de denominación instaurado en 1988 para la región más importante del país, Ontario, y seguida dos años después por Columbia Británica.

La industria vinícola canadiense data de principios del siglo XIX. Sin embargo, hubo que esperar a la década de los 60 para que cepas híbridas como la seyval blanc, la vidal, la baco noir y la maréchal Foch, así como cepas europeas tradicionales empezaran a reemplazar las variedades de Vitis Labrusca locales. Durante varias décadas, la cepa concord fue la base de los vinos de Ontario, dando vinos dulces y potentes comercializados bajo los nombres de “oporto” o “jerez”, designaciones que deberán ser abandonadas. 

En Canadá se produce actualmente vinos de mesa a base de chardonnay, riesling, pinot gris y pinot blanc para los vinos blancos; y pinot noir, cabernet sauvignon, cabernet franc, gamey y merlot para los tintos. Aparte de los vinos de hielo, en Ontario y Columbia Británica vale la pena descubrir los riesling y los vidal de vendimia tardía. 

Historia del vino canadiense

Se piensa que Johann Schiller, un cabo alemán que combatió en tres guerras norteamericanas, es el padre del vino canadiense. En 1811 se retiró a una concesión al oeste de Toronto. Plantó una pequeña viña, vinificó la uva y vendió el vino a sus vecinos.

Sin embargo, la primera auténtica empresa vinícola comercial nació en Canadá en 1866, cuando tres gentleman farmers de Kentucky compraron tierras en la Isla Pelee (en el Lago Erie), y plantaron 12 ha de uva catawba.

Poco a poco se plantaron vides en tierra firme hacia el este, en la península de Niágara, donde están situadas actualmente la mayoría de las viñas. En 1890, Canadá poseía 41 empresas vinícolas, 35 de las cuales estaban en Ontario.

Hoy en día, la industria vinícola se divide en tres categorías: grandes empresas comerciales, propiedades vitícolas y pequeños negocios artesanales.

El Clima

Siendo el clima de este país bastante frío, la calidad varía de una vendimia a otra, al igual que en los viñedos del norte de Europa. Durante mucho tiempo se pensó que la vid del tipo Vitis Vinifera no sobreviviría a los rigores del invierno canadiense, seguido por períodos alternativos de hielo y deshielo en primavera. Así que únicamente se plantaron cepas robustas de labrusca, así como híbridos de alto rendimiento y rápida maduración. En Ontario, las variedades de labrusca, con su buqué y su aroma ahumado, ya no se usan desde 1988 para los vinos de mesa y las cepas europeas tradicionales reemplazan cada vez mas a los híbridos.


LAS REGIONES VITICOLAS 

ONTARIO

De sus viñedos procede alrededor del 85 % de los vinos canadienses. Están en una latitud parecida a la de las Rías Baixas o Chianti. Pero si consideramos su temperatura o su nivel de precipitaciones, el clima se parece más al de Borgoña. En los años calurosos y secos se puede elaborar vinos tintos de tipo bordelés, así como gamay y pinot noir potentes de estilo borgoñón. La mayoría de los años, la chardonnay y la riesling dan vinos correctos, incluso muy buenos, gracias a los microclimas cálidos de los lagos Ontario y Erie, así como a la circulación de aire provocada por la escarpadura del Niágara. Esta antigua orilla de lago prehistórico amortigua las brisas del lago, reduciendo así los riesgos de helada. 

COLUMBIA BRITÁNICA 

La mayoría de las empresas vinícolas de Columbia Británica están en el Valle de Okanagan, que es bastante desértico. En su parte meridional, cerca de la frontera con el estado de Washington, la temperatura diurna alcanza los 35 °C, pero las noches son muy frescas. Está a la misma latitud que las regiones europeas de Champagne y Rheingau pero, se diferencia de ellas por sus veranos tórridos, la ausencia de lluvia y el frescor de las noches que hacen necesario el riego. Se plantaron numerosas cepas alemanas poco conocidas, como la riesling, la gewürztraminer, la bacchus y la auxerrois. Los tintos, esencialmente de pinot noir, merlot e híbridos no logran alcanzar todavía la calidad de los blancos. 

NUEVA ESCOCIA 

Situada entre el Ecuador y el Polo Norte, Nueva Escocia tiene tres empresas vinícolas y un total de 60 ha de viñedos, compuestos sobre todo de híbridos y de viejas variedades rusas como la michurinetz y la severnyi. Actualmente, se hacen esfuerzos para encontrar clones de maduración rápida. Las tres empresas vinícolas de la provincia se abastecen de cerca de cuarenta viticultores. 

QUEBEC

Es la región menos favorable para la viticultura. La ciudad de Durham es el centro de la pequeña -pero entusiasta- región vitícola de Quebec, donde quince empresas han recibido la autorización para producir vino desde 1985. Las empresas vinícolas que bordean la frontera estadounidense producen seyval blanc para los turistas. Durante los meses de invierno, las máquinas cubren las viñas con tierra para protegerlas del frío, y en primavera hay que desenterrarlas a mano.

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